Hoy ha sido un día cargado de emociones. Ha sido uno de esos días en los que te planteas absolutamente todo lo que te rodea, lo que te pasa por la cabeza y lo que sientes.
El ser humano es un ser social, necesita recibir apoyo para poder sobrevivir y ofrecerlo para poder sentirse útil en la sociedad a la que pertenece. Desde que nacemos dependemos de los demás, y esta dependencia es lo que diferencia fundamentalmente a la especie humana de la animal, entre otras muchas cosas.
Quien me lea se estará preguntando, ¿Y a que viene ahora este intento de lección sociológica/evolutiva/totalmente random?, pues vale, viene a que precisamente por lo convencida que estoy de todo esto, no me avergüenzo de ser dependiente, no me avergüenzo de que mis sentimientos o mi bienestar dependan de los demás y de su actitud hacia mi.
Es totalmente lógico que, después de lo que acabo de decir, me parezca absurdo el comportamiento altivo de todos aquellos que presumen de ser totalmente independientes y autosuficientes, que no necesitan a nadie que alimente su felicidad y que no existe nadie capaz de causarles daño ni sufrimiento porque ellos mismos se encargan de garantizar que eso no ocurra...
Por otra parte he de reconocer que soy débil, y no tengo ningún tipo de reparo en reconocerlo. Quizá es por esto por lo que me paso el 95% de mi tiempo dándole vueltas a absolutamente todo, dándole en ocasiones demasiada importancia a cosas que no merecen la pena, o restándosela a las que sí lo merecen. Sé que soy débil y sé que el resto de personas que me conocen o me han conocido lo perciben, algunas se han aprovechado de ello y otras me han querido y me quieren con ello. Tengo que dar gracias a todas y cada una de ellas por haberme hecho aprender tanto y madurar lo que he madurado en este último año sobretodo, tanto las que desprecio como las que aprecio o simplemente ignoro.
Es duro pararse a pensar en cómo en tan cortos períodos de tiempo pueden cambiar tanto las cosas....bueno, en realidad resulta duro pensar demasiado, os lo digo yo, no es bueno. Es duro llevarse decepciones constantes, descubrir que en realidad no todo es tan bueno como lo has pintado, que debes tomar decisiones que se alejan mucho de lo que te gustaría, plantearse si aquel que dice ser tu amigo en realidad lo es, darse cuenta de que das mucho más de lo que recibes...te produce rabia, sentimiento de impotencia, de culpa en ocasiones, te hace plantearte si quizás seas tú la causa de todos los problemas que te suceden..
Pero yo he decidido afrontar todas estas adversidades con una buena actitud y lo voy a mantener. Tengo razones suficientes para hacerlo, tengo que hacerlo por mí y por ti, y por ti también. Tengo que hacerlo porque a pesar de todo esto no tendría ni pizca de vergüenza si me considerara desdichada ya que tengo que estar profundamente agradecida por muchas otras cosas. Principalmente, por contar con un compañero de viaje, incondicional, extraordinario y admirable.
Está claro que cuanto más tenemos, y más posibilidades se nos ofrecen, más absurdos son los problemas que consideramos importantes. Nuestras necesidades biológicas básicas cubiertas, nuestros caprichos cubiertos, nuestra formación cubierta, nuestra salud cubierta (en la mayoría de los casos)....por qué vamos a preocuparnos entonces? por absolutamente todo lo demás, y no lo critico. Está claro que no tenemos la culpa de haber tenido la suerte de vivir tan bien y es obvio que los problemas contra los que tiene que luchar un niño de las fabelas de Brasil no van a ser ni parecidos a los míos o a los de Paris Hilton.
PF....es difícil ordenar todo lo que se me pasa por la cabeza y redactarlo aquí...ya no sé ni lo que he escrito, así que perdónenme por el desorden de conceptos, seguramente que cuando lo publique y lo lea entero diré....Pero quien coño me ha enseñado a mi a escribir???....
Bah, sabeis que os digo, mejor, y a quien no le haya gustado, que se invente un pareado.
El ser humano es un ser social, necesita recibir apoyo para poder sobrevivir y ofrecerlo para poder sentirse útil en la sociedad a la que pertenece. Desde que nacemos dependemos de los demás, y esta dependencia es lo que diferencia fundamentalmente a la especie humana de la animal, entre otras muchas cosas.
Quien me lea se estará preguntando, ¿Y a que viene ahora este intento de lección sociológica/evolutiva/totalmente random?, pues vale, viene a que precisamente por lo convencida que estoy de todo esto, no me avergüenzo de ser dependiente, no me avergüenzo de que mis sentimientos o mi bienestar dependan de los demás y de su actitud hacia mi.
Es totalmente lógico que, después de lo que acabo de decir, me parezca absurdo el comportamiento altivo de todos aquellos que presumen de ser totalmente independientes y autosuficientes, que no necesitan a nadie que alimente su felicidad y que no existe nadie capaz de causarles daño ni sufrimiento porque ellos mismos se encargan de garantizar que eso no ocurra...
Por otra parte he de reconocer que soy débil, y no tengo ningún tipo de reparo en reconocerlo. Quizá es por esto por lo que me paso el 95% de mi tiempo dándole vueltas a absolutamente todo, dándole en ocasiones demasiada importancia a cosas que no merecen la pena, o restándosela a las que sí lo merecen. Sé que soy débil y sé que el resto de personas que me conocen o me han conocido lo perciben, algunas se han aprovechado de ello y otras me han querido y me quieren con ello. Tengo que dar gracias a todas y cada una de ellas por haberme hecho aprender tanto y madurar lo que he madurado en este último año sobretodo, tanto las que desprecio como las que aprecio o simplemente ignoro.
Es duro pararse a pensar en cómo en tan cortos períodos de tiempo pueden cambiar tanto las cosas....bueno, en realidad resulta duro pensar demasiado, os lo digo yo, no es bueno. Es duro llevarse decepciones constantes, descubrir que en realidad no todo es tan bueno como lo has pintado, que debes tomar decisiones que se alejan mucho de lo que te gustaría, plantearse si aquel que dice ser tu amigo en realidad lo es, darse cuenta de que das mucho más de lo que recibes...te produce rabia, sentimiento de impotencia, de culpa en ocasiones, te hace plantearte si quizás seas tú la causa de todos los problemas que te suceden..
Pero yo he decidido afrontar todas estas adversidades con una buena actitud y lo voy a mantener. Tengo razones suficientes para hacerlo, tengo que hacerlo por mí y por ti, y por ti también. Tengo que hacerlo porque a pesar de todo esto no tendría ni pizca de vergüenza si me considerara desdichada ya que tengo que estar profundamente agradecida por muchas otras cosas. Principalmente, por contar con un compañero de viaje, incondicional, extraordinario y admirable.
Está claro que cuanto más tenemos, y más posibilidades se nos ofrecen, más absurdos son los problemas que consideramos importantes. Nuestras necesidades biológicas básicas cubiertas, nuestros caprichos cubiertos, nuestra formación cubierta, nuestra salud cubierta (en la mayoría de los casos)....por qué vamos a preocuparnos entonces? por absolutamente todo lo demás, y no lo critico. Está claro que no tenemos la culpa de haber tenido la suerte de vivir tan bien y es obvio que los problemas contra los que tiene que luchar un niño de las fabelas de Brasil no van a ser ni parecidos a los míos o a los de Paris Hilton.
PF....es difícil ordenar todo lo que se me pasa por la cabeza y redactarlo aquí...ya no sé ni lo que he escrito, así que perdónenme por el desorden de conceptos, seguramente que cuando lo publique y lo lea entero diré....Pero quien coño me ha enseñado a mi a escribir???....
Bah, sabeis que os digo, mejor, y a quien no le haya gustado, que se invente un pareado.
No hay comentarios:
Publicar un comentario