lunes, 28 de febrero de 2011

La clave de la felicidad está en saber disfrutar de los pequeños placeres.

Mi día a día confirma este dicho.
Está claro que yo me llevo el goya, el oscar y el grammy a mejor disfrutadora de pequeños placeres del mundo.
Reconozco que soy quejica, inconformista, cabezota, rebuscada y demasiado ingenua, pero todo esto forma parte de mi encanto y no pretendo cambiarlo. A pesar de esto, mi clave para el éxito está en intentar sacarle el máximo partido a esos segundos, minutos, horas, incluso días, que me aportan grandes ingestas de felicidad. Así, puedo hasta llegar a contrarestarlos con otros momentos tristes o desagradables y lograr mantener mi vaso medio lleno.
Existen muy diversos y variados momentos chachis, y es fácil apreciarlos en los mismos instantes precisos en los que se viven así como cuando acaban, o cuando los recordamos.
Me encanta llenarme de ilusión sólo con imaginar lo mucho que voy a disfrutar cualquier cosa que tenga programada y con la que me haya creado buenas espectativas, sólo con imaginar un futuro feliz y prometedor, con construir castillos en el aire en compañía de los míos, con disfrutar de los placeres más básicos a los que a veces no sabemos dar la importancia que merecen y con los no tan evidentes, que cuesta percibir pero resultan de lo más maravilloso....

aaaaaaaaaahhh......la bella vita.... :3

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